
Son las 9 de la mañana del 3 de Febrero de 2009. Hace unas horas, por fin, recordé El Ovillo, que mi mente se había encargado de borrar, después de llorar el suficiente tiempo como para quedarme sin lágrimas.
"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!
Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.
¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"
* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.
Bienvenidos a Gen 19. Estás en el blog de un grupo de amigos cuya aspiración máxima es la de crear algo de agitación cultural. Gen 19 nació conjuntamente en las navidades del 2006 en Linares (España), y aproximadamente en las mismas fechas en Morelia (México), ciudades hermanadas por un prestigioso torneo de ajedrez. Las casualidades que giran a nuestro alrededor marcan nuestro camino y nos guían a un destino luminoso, o a una nada absoluta... pero nos sirven para caminar.


Hace tiempo comencé a escribir esto...ahora le he puesto título y, cuando se me acabe (oh Joss dame fuerzas) planeo continuarlo, aunque ya aviso que soy muy mala para acabar las cosas...en fin, que espero críticas destructivas o constructivas, según convenga...
1 Jorge Bucay

Las mejores palabras para empezar a contar algo ya están pilladas. Esto me desmoraliza ya de entrada. Pienso que después de "puedo escribir los versos más tristes esta noche" la gente se ha vuelto loca y se lo ha tomado todo demasiado en serio, creyendo que jamás podrán escribir versos aún más tristes, o que hay un tipo del estilo Jorge Bucay susurrándole a todo el mundo "ey, tio, eres el número uno, tú puedes"
No, tú no puedes, porque tú no existes. Dejaste de existir ese fatídico día, no, no murió nadie importante, simplemente, te dejó. Te dejó y ya no puedes existir, oh, Dios mío, muy bien, ahora ve a dar charlas acerca del aborto a los institutos de tu barrio.
Pero no intentes escribir los versos más tristes esta noche porque están sobrevalorados.
No quiero ponerme borde contigo, al fin y al cabo estás perdiendo tu tiempo leyéndome. Pero hay algo que debes saber. Quiero decir, no vas a morirte si no lo sabes, pero si te importa algo por qué escribo toda esta parrafada deberías guardar un momento para escucharme.
Yo sólo escribo de una cosa: de mí. Vaya, ahora pensarás que soy el ser más estúpido, arrogante y egoísta que te has cruzado en mucho tiempo. Seguramente. Pero no escribo de mí por eso, aunque debiera; escribo de mí simplemente porque una vez me dijeron que sólo se puede escribir de las cosas que conoces de verdad. Bien, yo sólo conozco de verdad lo que ocurre en mi cabeza. el resto podría no estar pasando. Y a ti no te conozco. Si no también hablaría de ti. O tal vez no. Tengo mis dudas. Pero lo que desde luego sé es que desconozco totalmente si podría o no escribir los versos más tristes esta noche. Supongo que dependerá de lo que entendamos por escribir y lo que se alargue la noche.
Escribo de mí y dentro de esta desfachatez me desgloso en dos temas: la autodestrucción y la euforia. Así que puedo resultarte lo más aburrido del mundo, si ninguno de estos temas te tocan demasiado dentro. En el caso contrario todo esto que cuento también lo estoy contando por ti, ya que se ve que tú tienes cosas mejores que hacer. Así que lo hago, y, de paso, me empiezo a ganar tu desconfianza y tu desdén, que es algo que me divierte sobremanera. Me divierte parecer una prepotente de mierda y, a pesar de ello, que todos sepamos que llevo razón. Todo va bien hasta que alguien se entera de que hay tongo y todo es un disfraz, entonces la hemos liado y sí, entonces si que puedo escribir tranquilamente la cosa más jodidamente triste esta noche.
Por gilipollas.
Pues eso, no es que te vaya a contar algo que no sepas, pero de vez en cuando viene bien que le recuerden a uno varios dogmas:
1-. La euforia es genial y hay que disfrutarla, porque luego viene la disforia y es una mierda.
2-. La disforia se transcribe generalmente en forma de autodestrucción. Ergo, la autodestrucción es la misma mierda.
Para los que hayáis leído mi historia de "Belfast y las que tienen trocitos" sabréis de qué hablo. Lo malo de la autodestrucción es que no puedo salir de ella: sólo puede sacarme la euforia. Lo bueno es que es cuando mejor escribo. Supongo que con la euforia estoy demasiado ocupada flipándolo.
Y ya está, no hay más: o euforia o autodestrucción, soy así de simple y no te voy a hablar de otra cosa. Para eso ya está Antonio Machado. Yo me limito a mi parcela de sabiduría y me basta.
No quiero expandirme ni experimentar. No me apetece. Porque sólo me apetece escribir de lo que conozco bien, y lo que conozco bien es esto:
Hay que ser muy estúpido para destruirse, pudiendo destruir a los demás.
Entre mis planes está dejar de ser estúpida.
Música, por favor...
(suena "The Clash - Should I Stay or go")



Dentro de un mundo de artistones que llenan sus obras de paja paja y paja, da gusto tener a mano a alguien como Paloma, que a pesar de sus 13?? años ya es una digna candidata al premio "19" del año.
A pesar de sus tendencias pseudo- emo y de que es la única que puede decir que es hija de Andrews, cosa a la que nosotros sólo podremos aspirar, dejaré a un lado nuestras peleas por la Nutella y no dejo de recomendar su blog:
Que lo disfrutéis...
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Instrucciones para cometer un asesinato
Dado el primer paso, escoja el procedimiento que más se ajuste a su gusto, modo de pensar, o habilidades como asesino. (Si bien la víctima se llama V, usted se llamará A.)
¤ Clases de asesinato:
a) Disparo (con arma de fuego):
(Ejemplo: Deadshot)
b) Corte o puñalada (con arma blanca): El sujeto A, en este caso usted, se hará con un objeto cortante o punzante, y oprimirá con fuerza sobre una zona de la superficie del sujeto V, cuando éste menos lo sospeche, hasta que emane un líquido rojo que le indicará que usted cumplió su cometido exitosamente.
(Ejemplo: Sweeney Todd)
A partir de ahí, usted tiene dos opciones: dejar el arma del crimen y huir, o huir y llevarse consigo el arma del crimen.
Normalmente suele optarse por la segunda.
c) Otros métodos: También son frecuentes los procedimientos tales como ahorcamiento, ahogamiento, empujón por puente o balcón (opcional), envenenamiento… etc. Ya en el ámbito fantástico existe una amplia gama de asesinatos, como por ejemplo, asesinar con la mente, mirando a los ojos (Kirtash), Mientras se llora (Maya) o rajando cerebros con telequinesia (Sylar).
Ya visto el tema de los tipos de asesinatos, pasamos al punto de las condiciones y características del asesinato en sí:
Para asesinar, es muy importante que usted tenga una mente cruel y retorcida, o simplemente que esté loco. Trate de darse este aspecto, y si al principio del asesinato no estaba loco, se le brindará la posibilidad de contraer dicha enfermedad al finalizarlo.
El asesinato se ha de cometer en un lugar donde no haya testigos, pues sino deberá usted asesinarlos a ellos también.
Procure no dejar rastros de ninguna clase, y es muy importante que no se olvide de seguir odiando durante todo el proceso.
Si escoge el método b, recuerde que cuanto más líquido rojo derrame mejor, porque más diabólico será usted como asesino. (Pero tenga cuidado con mancharse)
Dadas estas instrucciones, sólo queda aconsejarle: Sea un incomprendido, quéjese de la sociedad, odie mucho, ódielo todo, y sobre todo no deje pistas.
Que disfrute de su asesinato.
