19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1
Mostrando las entradas con la etiqueta Agamenón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Agamenón. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de enero de 2009

El ANAGLIFO (parte 1ª)

Amparo “la Tovarich” es una amiga mía que un día me dijo: “¿sabes tú lo que es un Anaglifo?”. Seguro que era para oírme decir que no y humillarme, la muy. El caso es que tampoco me piqué demasiado: después de fumar la pipa de la paz (bueno, varias pipas de la paz) quedamos en hacer un blog que se llamara “ANAGLIFO-Y-LAGALLINA”.

Resulta que el Anaglifo literario es un invento de la panda aquella famosa se señoritos de la Residencia de Estudiantes, que se iban todos los sábados a Toledo a echar el páncreas por la boca a base de vinazo del país, y se les ocurrían estas cosas (antes de caerse; luego ya creo que no). Conste que no lo digo por decir: estoy documentado.

Es este, señores, por tanto, un producto cultural enteramente español, fruto del estro inigualable de nuestros ingenios más ilustres del siglo XX. He aquí su forma, de 4 elocuentísimos versos:


Un nombre

El mismo nombre

La gallina

Otro nombre, o una frase o expresión libres.

En fin, desde mi acendrado orgullo patrio afirmo: los italianos tienen el Soneto Alejandrino. Nosotros, el Anaglifo Literario. Que se jodan.

Ya no me enrollo más. Sólo quiero poner aquí una cosa de un mail que me mandó el Pacopepe, que es un amigo mío que es médico. Dice el Pacopepe: “El Anaglifo Literario se conoce en Medicina como propio de terapias grupales basadas en una alteración progresiva de la conciencia mediante la ingesta por vías diversas de sustancias muy variadas. Se ha detectado estadísticamente un incremento significativo en sábados y vísperas”.

Yo a este tío cuando se pone así es que no le entiendo ná, pero lo copio por si alguno de ustedes tenéis estudios. Los que os pongo abajo son míos, a ver si os gustan y os animáis a inventar algunos, que es muy fácil –se me había olvidao decir que los anaglifos no se escriben, no: SE INVENTAN-.

A mí me gustan porque pasado un tiempo me los llevo al excusado, y me desbuebo.



----------------------------------------------

Agamenón

Agamenón

la gallina

me haces una anastomosis oblicua cuando puedas.

Pablo Nepomuceno María de los Remedios de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso

Pablo Nepomuceno María de los Remedios de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso

La gallina

¿me lo puede deletrear?.


Laila Bernarda Estrich

Laila Bernarda Estrich

la gallina

su bello nombre huele a establos y anacardos...

Trinitrotolueno

Trinitrotolueno

la gallina

¡patapúm, patapúm, sapristi!

El mudo

El mudo

La gallina

y el huevo, todo aquiescente.

El muro de Berlín

El muro de Berlín

La gallina

Y el muro de Pekín (¡¡de Pekín, de Pekíííínnn..!!)

Pablete

Pablete

La gallina

Póngame mitad de cuarto, si no le sirve de molestia.

Duque de Calabria

Duque de Calabria

La gallina

Cójamela usía, que mesescapa.

Noemí

Noemí

La gallina

Tus senitos, tan ricos, para mí.

Tu mirada

Tu mirada

La gallina

Y todo lo demás cerró la puerta.

-------------------