19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

jueves, 5 de marzo de 2009

ASCOS APARTE

Hoy quiero presentaros a un elemento que ha escrito lo que viene ahora. Suele firmarse como Azrael y tiene un blog que se llama La Carrera de la Reina Roja. Es muy feo y tiene los tobillos más peludos que yo he visto en mi vida, pero a mí me pone mucho, no sé por qué. Es hijo de mi mejor amigo y ahora se viene unos días a vivir conmigo, porque no se lleva con su padre. Yo le pregunté a su madre "¿desde cuando están así?", y me dijo: "Desde que nació". Arrea. Y encima ha salido asquerosamente hetero, así que me toca otra vez hacer de cura sin tener vocación. Puta vida.
Bueno, pues ya me diréis. Echadle un vistazo al blog.
Es murciano, pa más INRI.
(falta una foto; el que quiera verlo todo, a la Carrera de la etc.)




martes 3 de marzo de 2009
NADA EN PARTICULAR


Hoy es un día cualquiera. Me levanto tempranísimo (las 7:15 no deberían existir), voy a clase, aguanto 2 horas de inglés, 1 de Fisiología Vegetal, y otra adicional de Fisiología Animal. Entrego los trabajos que tenía que entregar, y escribo rápido y sin quejarme hasta que me duele tanto la muñeca que el dolor acaba transladándose a mi cabeza.

Agobio.


El salir tarde, hambriento y mareado tampoco ayuda. Cuando abro la puerta de la facultad, un viento punzante azota mi cara y las gotas de lluvia encrespan los pulcros pelos alisados de unas cuantas pijas que acaban de asomarse al mundo exterior. Miro a mi alrededor buscando una mirada amiga, pero la gente no está para gilipolleces. Y más concretamente, no está para mis gilipolleces. Se apresuran a abrir el paraguas y salir cagando leches a coger el bus, que ya se está yendo. El cielo amenaza con su gris lupino y tras 5 minutos en la parada logro al fin dejar el campus.

Frío.


En el autobús la gente habla, ríe, comenta. Sus preocupaciones mundanas me parecen en ese momento vacías y caprichosas. Me siento solo en la parte trasera, pegado a la ventana, y me dedico a observar cómo las gotas se deslizan por el cristal. Me entretengo en adivinar cuál llegará antes que la otra. Veo a la gente sin paraguas correr por la calle, con periódicos en la cabeza, gabardinas y maletas marrones, esquivando el agua que se acumula y salpica cuando pasan los coches, hasta que llego a mi destino.

Recorro el breve trayecto que hay hasta mi casa y abro la puerta. Mi familia está recogiendo ya la mesa (afortunadamente). Y a partir de ahí todo es igual. Discusión por aquí, discusión por allá, e incluso hoy por si fuera poco también toca discusión por teléfono.

Finalmente llega la noche, y mi madre para de entrar a mi habitación y se va a dormir. Mi padre apaga el ordenador y deja de gritar, marchándose a la cama también, al igual que mi hermano. El tumulto de los vecinos poco a poco empieza a disminuir e incluso apago el CD de Megadeth que lleva sonando 20 minutos. Entre las mantas y edredones (que me cubren hasta la nariz) escucho el ruido del agua cuando golpea las aceras y un sopor empieza a invadirme. Por fin, una sensación agradable logra penetrar en mi cuerpo y la mente se me queda en negro. Al principio no logro saber qué es, ni de dónde procede. Sólo sé que es maravilloso, que es lo mejor sin duda de éste día en particular, y que por mi al resto del mismo le podrían haber dado bastante porculo. Y de pronto, la respuesta aparece en mi mente, como si súbitamente se condensara de la nada:



Silencio.

16 comentarios:

elmudo dijo...

Yo es que me meo vivo cada vez que lo leo, no me da la gana de disimular.

chá dijo...

Azrael, me parece maravilloso en serio, únete al blog!!!!

"Miro a mi alrededor buscando una mirada amiga, pero la gente no está para gilipolleces. Y más concretamente, no está para mis gilipolleces."

XDXD

Mudito eres un gran mecenas...

Yo soy Joss dijo...

chico, necesitas independencia, tendrás silencio hasta la náusea.

elmudo dijo...

Joss, no señor. El silencio es como el aire: nunca sobra.
Lo que sí puede es faltarte: ahogo=agobio.
Y no nos muestres más ese bigote, copón ya, tanto callar.

chá dijo...

el silecio de la independencia es el más bello y el que mejor sabe.

Es cierto, el silencio nunca sobra.

Argax dijo...

Pues Azrael comentarle que pa'lante, a escribir como un loco. Yo todo lo soluciono igual.
Que coja ideas de su estancia con el mudo que seguro que hay material para aburrir, de hecho nos podría hacer unas crónicas de sus estancia al lado de tan destacado personaje en nuestra cosmogonía de orates (juas, me encanta ponerme pedantorro).
En serio Azrael, escribe, escribe, escribe. No seas como los demás que quisimos integrarnos en la sociedad y estudiamos los más variados oficios.

Y respecto al silencio, no sé, es temprano, ayer me fui de cervezas para organizar la despedida de soltero de mi amigo-hermano, ahora tengo en la cabeza de todo menos silencio.

eρH ρoρ [t.a.f.k.a.epHedro] dijo...

es cierto, el silencio nunca sobra

la foto es muy apropiada

decimononomanifiéstate
(no, no, no es que te decimos
no-manifiéstate
sino todo lo contrario)

¡calambures, calambures!

elmudo dijo...

Argax: cosmogonía será, pero no todos. Yo, por ejemplo, soy de un pueblo de Murcia.
Orates no sé. A mí me parece que lo que estamos es más locos que una cabra. Véase si no el comentario anterior. Como para tranquiliza a cualquiera.
Y me sumo a la recomendaión que le haces: Que coja conmigo. Que coja mucho, como diría un argentino.
Y ya.

elmudo dijo...

¡Ah! no achaquéis que no contesta a desinterés o falta de educación. Creo que se ha ido a Cartagena a gastar gomas todo el fin de semana.
¡beatus ille!

Claro, y luego me lo habrán dejao sequico, ya verás tú.

Argax dijo...

Ay mudo!
Lo que tu le puedes enseñar a Azraelillo. Siempre fui de la opinión de que si alguien no quiere comer hay que obligarlo porque es por su bien.
En fin, me gusta estar en esta sala de ventanas con barrotes, compartiendo pastillas de colores, palabrejas descontextualizadas, pensamientos más pesados que elefantes, me gusta, me gusta y me reitero somos como un olimpo de dioses dementes, unos más dioses y otros más dementes.
¿No crees?

Ahora en serio, tutorízalo bien al chico no se vaya ha hacer psicólogo.

Un beso que creo que nunca te había mandado uno. Es que las actitudes paternales me enternecen.

Y sobre el silencio sigo sin pronunciarme supongo que más allá de estos cascos desde los que sale una celestial voz de cantautor uruguayo habrá un silencio desolador o lo que es pero un run run insoportable de gente que no dice nada. Estoy extremista y me niego a reconocer mi parte de culpa por no saber encontrar ruidos significativos entre tanta bobería.

Me voy a preparar un té que tengo el cuerpo destemplado.

elmudo dijo...

Claro Argax, eso es lo que yo quiero: darle un pedazo de tutorizao por donde yo me sé pa que se quede tutorizao pero bien. Y aluego, sus clases de repaso y todo.

Por supuesto, todo con mucha higiene, eso sí.

Como tú dices, es por su bien, que a mi...

Azrael dijo...

Mae mía mae mía, cuanta gente opinando sobre mi pequeña excreción paliativa de turno...

En serio que no es que me haga el modesto ni na de eso (eso va por ti, mudo), esque creo que no es pa tanto...jajaja

Es más, se me hace extraño escribir sobre esos temas porque nunca escribo sobre ellos. Pero bueno, como a la gente le ha gustao voy a empezar a creer que molan y to.

A quien ha dicho por ahí arriba "no sea que acabe como psicólogo" le digo que tranquilo, que estoy estudiando biología, y muy orgulloso de ello.

Efectivamente no he contestado hasta hoy porque estaba en Cartagena gastando gomas.

Y para finalizar, diré que el silencio es una de esas cosas que sólo echas de menos cuando no la tienes, y que para mi gusto está muy infravalorado.
Gracias por los ofrecimientos de unión a vuestra pequeña comunidad, pero de momento quiero conservar mi pequeño blog y no me veo con tiempo suficiente de escribir en dos.

Un saludo gente!

elmudo dijo...

Bueno, pero cuando los mayores digamos que está muy bien, tú das las gracias y te callas, que nadie te ha pedido tu opinión.
Que te ando viendo mu sobrao últimamente.

Argax dijo...

Yo lo único que digo es que empecé como biólogo y fijate donde he acabado para gozo y disfrute de tu mentor el mudo que tiene para el solito un vitorino de orientación cognitiva que embiste una y otra vez ante su gastado capote dialéctico.

Y lo de que empecé como biólogo es coña, sólo era para acojonar... Pero, ten cuidado, no con los psicólogos sino con el mudo y su expresión: ¡Anda, se me ha caido un eurito al suelo, me lo recoges!

Sin acritú y con el mejor de los tonos os lo digo.

Viva el bigote de Joss!!!

elmudo dijo...

Viva el bigote de joss vale tú lo has querido no yo

HABRÁ GUERRA.

Yo de ti me lo pensaría, vi(c)torino.

Yo soy Joss dijo...

mudo, mudo, que te advierto que tienes las de perder, que aquí a todo el mundo le gusta mi bigote... ¿no ves que la gente disfruta con el ridículo ajeno?