19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

miércoles, 28 de enero de 2009

Euforia c.9 Nuevo Récord mundial

A veces no tienes que dormir. Pasa el día, pasa la noche y no tienes que dormir. Yo retengo muchas de esas noches escondidas en las mejillas y difuminadas en las bolsas de los ojos. Me gusta rumiarlos. En momentos así, simplemente no me quiero dormir. No es cuestión de poder.

¿no te ha pasado que el último recuerdo que tienes sobre algo no existe? Te empeñas en recordarlo, y a veces es imposible. Dicen que eso es por un trauma. También ocurre que lo recuerdas, perfectamente, pero para nada fue así. Lo has idealizado de tal manera que nada tiene que ver con la realidad.

Y acabas asumiendo que nunca sabrás donde acaba la realidad y comienza el engaño.

Pero lo que no engañan son los olores.

Los olores, no sé cómo lo hacen, pero siempre provocan sinestesias. Te activan algo que no deben y lo que estás oliendo no es propiamente un olor, es un recuerdo. Eso nunca te engaña. A veces, ni siquiera te acuerdas de aquel momento, sólo de la sensación que te produjo...¿qué dijiste?¿qué llevabas puesto?¿hacía frío?¿estabas de nuevo mordiéndote las uñas?

Cuando menos nos acordamos es cuando hemos vivido ese momento con una sola persona.

Para mí nada huele tan bien como la playa. Me gustaría tener una colonia que oliese a playa, aunque sea un poco artificial, pero para poder llevar siempre conmigo ese olor.

¿puedes olerlo?

Inspira, inspira más fuerte...

A estas alturas he decidido pasar del hilo argumental. Entenderás que Euforia habla de una persona que, decide encerrarse en su cuarto y comienza a pensar. A veces hablan otras personas, por mi boca, reproduzco lo que me dijeron o lo que quisieron decirme y nunca se atrevieron. A veces, parece que en cualquier momento va a pasar algo. Que vas a venir y lo vas a decir, que va a salir de tu boca un párrafo en concreto, el que más te ha gustado. En ocasiones te tengo ya en la punta de la lengua, vamos, vamos... atrévete.

Al final, lo que consigue mi Euforia es, paradójicamente,  detener el tiempo, estableciendo un nuevo récord mundial...

He tardado seis décimas en teletransportarme y ahora ningún puto engaño va a detenerme.

Comienzo a correr sin parar y no veo, no veo. Luz desprende-retinas. Cuidad hacia arriba. Y, de repente, marañas interminables de edificios que, casi por sorpresa, crujen ante una nueva inmensidad...

La de tu azul.

Paladead esta palabra. A z u l. A z u l. Sin llegar a ser azúcar, todos mis bellos recuerdos los reproducen en formato bomba atómica estas cuatro insignificantes letras...

..que tú has traducido de una manera tan inexplicablemente bella en la obtusa dificultad de tus escamas.

A veces no tienes que dormir. 
A veces...no tienes qué dormir.

No es cuestión de poder. 

Es cuestión de las décimas que te separan de tu nuevo récord mundial.




20 comentarios:

viku dijo...

la playa?? y que pasa con mi cara que huele a mi??? tss....xDD

elmudo dijo...

Mi dulce reina, qué bien lo dices. Al olor no hay dios que lo manipule: en un mínimo instante te pone EXACTAMENTE en aquel momento (a mí en momentos de niño, generalmente). Pero ya; fin, como los "deja vu" esos que les llaman: no puedes hacerlos volver, por más que vuelvas a oler.
Y entonces es cuando te cagas en el tiempo y en su puta madre, como decíamos ayer.

Te he enviado un mail...

Argax dijo...

No duermas, es una pérdida de tiempo.
A mi con el olor de pinocha y arena fría me viene de golpe mi infancia, con el olor de los jacintos veo mis recientes aficiones, con el del gel de baño que mamá usaba se me viene la sensación de sus manos protectoras. Los olores y el tacto son los sentidos irracionales.

Un beso y no te preoocupes por haber abandonado el hilo, todo conecta a su manera.

Yo soy Joss dijo...

Falta de sueño, regresión a la infancia, ciudad, azul, edificios, playa... Chá, haz las maletas, vámonos a pasar unos días a Benidorm, lo necesitas. Escríbeme si quieres que lo organicemos. MUAKS!

elmudo dijo...

A Benidorm.
Tú sí que le echas buebacos, Joss, hijo.

Yo soy Joss dijo...

ay mudo, que osada es la ignorancia XDDD

Chá pasó gran parte de su infancia en Benidorm...

elmudo dijo...

Ay, pobre...
Si puedo ayudar en algo... lo que sea.

Yo soy Joss dijo...

Nada, eso ya no tiene solución, las secuelas son irreparables... Mucha paciencia y cariño, nada más... No hay más que verla como quedó la pobre...

elmudo dijo...

Lo que sea de menester. Si hay que medicarla, yo tengo un primo allí que es boticario, rico y calzonazos. Si hay que darle un tratamiento más intensivo, mi sobrino Jaime conoce a un guindilla de allí que es fumeta de toda la vida. Lo que no haya en esos depósitos es que no se ha inventado todavía.
To lo que sea por mi reinacha, qué lastimica.
No, si ya me parecía a mí...

elmudo dijo...

Ya verás cuando se levante, la pobretica, que estará roncando como una vaca tibetana y tan feliz...

elfa dijo...

Ahh.. olores.. sinestesias... qué rico todo.
Era a cedro azul ese olor que recuerdo tuyo hace una o dos ferias? Azul? qué cosas.
Azul
Azul
La gallina
Una chica huele a cedro y azulea cuando no duerme.

elmudo dijo...

¿No te digo yo?
Mira, me voy a comer, que lo mismo es que estoy desnutrido.

chá dijo...

mira mudito!!! es que no me pasas ni una eh?? quñe le voy a hacer que yo me crié allí (oigamos tecno triste para recordarlo)

Eso si , ya gustito despertarse y ver tus comments...

Ya he le´do el mail, en cuanto haga mis deberes de personate contesto.


mmua

chá dijo...

Argax....si...ya si acaso vlveré al hlo o no,o yo que sé, pero el hilo está claro pr donde tiene que seguir pero no me apetece....


Gracias por tus palabritas, sevillanito.

Mmmmua

chá dijo...

oh...elfa...cómo puedes recordarlo??? a veces, sigo oliendo a eso....

Sólo los días en los que me levanto diciendo, hoy tengo qu eler a cedro azul, porque, aunque enla playa no hay cedros, ya que he comentado antes lo de la colonia, el cedro azul es el olor que me recuerda a la playa de una manera más intensa...por una serie de cosas que sólo diré en La Noria....

Gracias por el anaglifo besos suaves..

chá dijo...

Joss!!!! vámonos vamonos ya a Benidorm!!!!!!!!!!! Necesito ir al Yago a comprar un dulce....

Jaime, el Yago no lo han cerrado no???

Vamonos!!!

elmudo dijo...

¡Ay, mi reina! Da gusto ver cómo te peleas con las teclas cuando estás recién levantadica. Y luego, poco a poco, te vas haciendo con el clavecín.
Si os venís pa Benidorm, parad en Zaraiche, pedanía de Murcia (vaya pedazo nombre más bonito: Zaraiche). Ida o vuelta da igual. Es para comer carne asada, pan y vino aquí al solecico.

Bueno, si no os apetece, no XDXDXD

chá dijo...

A la mierda mi infancia y sus traumas...vámonos a casa del mudo a comer....

elmudo dijo...

¿A comerme qué? No asustarme, leches.

elfa dijo...

Si, el cedro azul tiene un cierto olor a libertad y a sueños pendientes de alcanzar.
No sé por qué me acuerdo, los olores, el tálamo, y todo eso, ya sabes... De hecho me ha venido a la cabeza mientras te leía hablando de olores, de estas cosas que están en la papelera de reciclaje del cerebro y de repente las rescatas.
Besos.