19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

jueves, 27 de noviembre de 2008

Smoke II (Día 9)

Tantos días detrás de una diminuta ventana que se empañaba completamente con el vaho de mi respiración han hecho que al tener que enfrentarme de nuevo al escaparate de la pecera me entre un vértigo que casi me tira de la silla.

He salido lo antes posible a tomar un café. Necesitaba oír el sonido de los pasos arrastrados de esos casi zombis que son las personas a ciertas horas tempranas, las sirenas, los gritos de los airados conductores, el chascarrillo del quiosquero cuando le pido un bonobús. Necesitaba algo que sustituyera el silencio preclaro de las montañas, algo que me hiciera olvidar que no estoy hecho para la vida que he elegido.

Al regresar, al lado de mi archivador, una pequeña grieta que no estaba ahí antes de marcharme de vacaciones. He sonreído esperanzado al verla.

6 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

oye, no trabajarás en recursos humanos?... te envio mi curriculum? XD

una grieta... qué puerta a qué maravillosos mundos puede ser esa?

Argax dijo...

Yo, no, soy carnicero.

elfa dijo...

Welcome back! Cierto es, echábamos de menos Smoke II

Yo soy Joss dijo...

jo, pensé que me ayudarías a poder vivir cerca de ti... luego dices que quieres un abrazo...

Yo soy Joss dijo...

(chantaje emocional version 5.0)

Argax dijo...

Joputa, yo es que soy muy de abrazoas, aunque después soy arisco cual gato de angora. Paradojas de un empleado en el maravilloso mundo de los RRHH.