19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

viernes, 14 de noviembre de 2008

Piedras


Extirpar de raíz o malgastar lo que queda. Inventar excusas o loar descaradamente. Los sentimientos...nunca sabemos cuando hay que esconderlos, tirarlos a la basura o elevarlos  la categoría de dioses supremos portadores de la sabiduría...no lo sabemos o no lo queremos saber, que es lo que nos convierte en idiotas....más aún....

...pero, los peores, los peores sin duda, son los sentimientos hacia alguien, hacia alguien en concreto.

Hacia ti.

Hacia ese "tú" que todo el mundo tiene.

Da igual que sean buenos o malos, si son buenos-malos y son muchos la has liado de verdad. Básicamente es como contagiarse de alguna enfermedad venérea y dejarse llevar. Porque, realmente, lo único que puedes hacer es eso, dejarte llevar. Porque resulta inútil intentar hacer algo por doblegarlos, someterlos....nada, sólo consigues quedar con cara de haber perdido el tiempo, de estar, otra vez en el punto cero.

Y así hasta que llega un día en el que te levantas y, sospechosamente, todo ha cambiado, ya no piensas tanto, ya no te atormentas, es más, te la trae al pairo la otra persona, con un poco de suerte dos veces al año la echas de menos.

Enhorabuena, ha llegado el olvido.

Ahora sólo tienes que esperar a volver a sentir algo parecido, para poder caer, tranquilamente y con todo el proceso en la misma piedra...

Porque a los sentimientos llega un punto en el que les da igual la persona, sólo quieren proyectarse, verse en un reflejo de los sueños que tuviste ayer, aunque estén mal enfocados, en la persona equivocada, en el momento equivocado, en el lugar erróneo...o, tal vez,  ni tan sólo sea lo que quieres de verdad, sólo lo que necesitas.

Y ahora, imbécil de mí, sólo me gustaría saber cuantas piedras hacen falta para tapar un sentimiento. Por favor, el que esté libre de pecado, que me tire la primera, a ver si poco a poco...


**dedicado a todos los que juré olvidar alguna vez...

2 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

Pero porsupuesto que no importa el objeto, lo importante son los sentimientos. Da igual enamorarse de Kirk Douglas o del palo del recogedor. Lo importante son las hermosas canciones de amor, lo importante es todo lo que se aprende con una lágrima.

chá dijo...

Sí, se aprende mucho, por eso los emos sin todos tan listos...

No es lo mismo un palo de fregona que Kirk, pero desdeluego a nosotros no nos suele importar, y, antes de que nos demos (perdñon d-emos) cuenta, estamos otra vez mendigando amor....

que tonticos..

besos querido esposo