19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

viernes, 30 de enero de 2009

SOY UNA CRIATURA

A veces el azar te trae cosas que vuelven a ponerlo todo en su justo sitio, como eso del reset de las máquinas éstas. Así he leído por la red unos versos de Giuseppe Ungaretti, que fue soldado en la más puta de las guerras del siglo XX (que ya es decir): la primera mundial.

Así que, acurrucado en su confortable trinchera, tan cómoda como nuestras tibias casas, escribió:


'Como esta piedra
del St. Michele
tan fría
tan dura
tan desaguada
tan refractaria
tan totalmente inanimada

Como esta piedra
es mi llanto
que no se ve

La muerte
se paga
viviendo'


Y de título le pone: 'Soy una criatura'.

8 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

eres una máquina
eres una piedra
eres una planta
eres un animalito

ser poeta en una trinchera es una poesía en sí misma. Qué hermoso, qué terrible, y qué estremecedor.

chá dijo...

bonito...

Argax dijo...

Siempre he fantaseado sobre como sería mi comportamiento en una guerra.

Veo en los versos que escribes esa verdad ineludiblemente asociada a la poesía, esa queja que es válida por si misma, tan diferente de las pequeñas pataletas que a diário tenemos, tan injustificadas por el hecho de estar provocadas directamente por nuestros actos.

Gracias por dejarnos estas maravillas.

chá dijo...

Argax, no te vayas muy lejos que estoy a puntito de colgar una cosa dedicada a ti...Xd

elmudo dijo...

Exacto, Joss, exactamente lo que dices. Buenísimo el comentario. Estaría bien que pudiéramos puntearlos;D

elmudo dijo...

Por cierto ¿es que ahí no duerme nadie o qué?

Yo soy Joss dijo...

a mí me pasa igual Argax, siempre pienso ¿qué clase de soldado sería? ... creo que sería uno terriblemente cobarde... y que duraría poco...

de hecho, hay un juego de rol al que jugué un par de veces, dedicado a la II G.M., y, bueno, sentí tal aprensión, que sentía terror al jugarlo, tanta ansiedad...

chá dijo...

yo tengo sueños con la guerra civil y a veces tb con una futura guerra...pero me resulvo bien a pesar del pánico..

dbe ser horrible, horrible...

besitos