19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

lunes, 16 de febrero de 2009

entradas gemelas

Lo que quiero expresar, por primera vez en mucho tiempo, me cuesta. Pero he encontrado algo que puede definirlo. Como sigue sin parecerme lo suficientemente intenso, lo he duplicado, aquí.


SCINTILLATION de Xavier Chassaing en Vimeo.

4 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

El amor lisérgico que he vivido este fin de semana me ha hecho soñar con corrientes, ríos no oscuros, sino de colores, llenos de luz cambiente, casi cegadora, ríos que se entremezclan infinito y que viajan juntos hacia un lejano lugar, hacia un océano elemental. Nuestras vidas son los ríos, y el amor es un fluir.

Argax dijo...

Lo veo, una y otra vez, aun sin ver del todo lo que hay detrás.
Sensaciones imposibles de integrar, como si mi intelecto no fuera suficiente, mi puto intelecto que todo lo tiene que unir y etiquetar.
Luz, color, esquinas oscuras que se iluminan, unas piernas para caminar.
Una manera básica y primitiva de sentir, la pulsación de las flores, el tintineo frágil de una alegría que esta por explotar.

Un abrazo para los dos.

Yo soy Joss dijo...

El video es muy hermoso, y seguro que cada cuál va a ser capaz de sacarle su propia interpretación, yo me quedo con la luz que irradian los objetos, con el hecho de que objetos cotidianos pueden ser vistos como hermosísimos paisajes lunares, y que jamás vuelvan a ser lo mismo si se miran con otros ojos, quizás con los ojos del enamorado...

eρH ρoρ [t.a.f.k.a.epHedro] dijo...

A mí, en el video en sí, me ha gustado la posibilidad de relajarme ante la pantalla. Es cada vez menos frecuente.
A la vez, me transmite una sensación de sensibilidad, inteligencia, belleza y creatividad muy potente. Como cierto ser.