19 en el Aleph de Borges

"Una copita del seudo coñac - ordenó - y te zampuzarás en el sótano. Ya sabes, el decúbito dorsal es indispensable. También lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodación ocular. Te acuestas en el piso de la baldosas y fijas los ojos en el decimonono escalón de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Algún roedor te mete miedo ¡fácil empresa! A los pocos minutos ves el Aleph. ¡El microcosmo de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial, el multum in parvo!

Repantiga en el suelo ese corpachón y cuenta diecinueve escalones.

¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente las veía desde todos los puntos del universo"


Artículo 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

* Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.



Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

Biblia, Libro 19 (Salmos), 19:1

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Smoke II (Día 5)

DÍA 5.

Ya esta mañana me levanté inquieto sin motivo aparente. El café subió rápido en mi vieja cafetera italiana, las tostadas se chamuscaron y cuando me quise dar cuenta ya iba con retraso. Me duché y apenas sin tiempo para secarme bien me puse lo primero que encontré: camiseta de manga larga cubierta por un horrible jersey color mostaza y vaqueros.

Cuando bajé a la calle todos parecían correr más que otros días. En uno de mis lapsus imaginativos les coloqué a todos mayas de colores debajo de sus ropas, esas que usan los atletas especializados en pruebas de velocidad.

Al llegar a la parada de bus reparé que había olvidado la comida colgada en el pomo de la puerta. Hoy tendría que volver a comer bocadillo.

Ya detrás del cristal la sensación perduraba. Todo el que pasaba por la calle dejaba una estela borrosa tras de sí como Supermán cuando quiere volver el tiempo atrás para salvar a Loise y vuela rápido, tan rápido que se difumina y acaba siendo una estela azulada.

El exceso de velocidad es peligroso porque hace desaparecer a las personas. Afuera los peatones corrían veloces compitiendo con los coches de la carretera, dentro el teléfono sonaba frenético, mis compañeras hablaban atropellando las palabras, la gente entraba y pedía cosas absurdas con el rostro desencajado.

Acabé por contagiarme, por ponerme nervioso, sentía el corazón latiendo fuerte en el pecho. Salí de mi dimensión lentificada justo para ver a una madre con sus dos hijos cogidos de las manos, la señora corría tanto que llevaba a los niños en volandas, sus pies no tocaban el suelo, de un momento a otro esperaba ver como se elevaban cada vez más mientras la mujer soltaba cuerda, cada vez más alto. No llegué a ver el despegue, desaparecieron por la derecha del cristal.

Ahora todo está más tranquilo, salí de la pecera. Me duele el pecho y me arden los pies porque viene a casa caminando a buen paso. Me debato en un estado de nervios sin causa aparente. Es ansiedad, anticipo cosas que están por suceder. Como el boxeador que espera a su rival en el ring, como el niño en la sala de espera del pediatra, como una madre primeriza antes del parto. Pero no tengo contrincante, mi médico está de vacaciones y ya voy por el tercer parto y dilato sin problemas. Entonces, ¿por qué corro? Y lo que es más inquietante, ¿Hacia dónde corro?

2 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

Iba a escribirte un comentario sobre el texto, pero me ha salido taaaan largo, que al final lo he escrito como una nueva entrada al Manifiesto ;-)

chá dijo...

Al final, es cuestión de observar la ciudad...hay algunos tramos en los que ocurre, que la gente, nunca tiene prisa....


no te muevas de ahi....

besitos